La aventura de ser maestro.
Indudablemente la aventura de ser maestro, se torna placentera o sumamente tediosa, aburrida, según sea nuestra experiencia y disposición para aprender en cada una de las áreas de oportunidad, se debe tener presente que la loable labor de la enseñanza implica tener ciertas virtudes, valores, habilidades y destrezas como:
• Fortaleza.
• Justicia
• Solidaridad.
• Respeto
• Amor a la humanidad.
• Enamorarse de la labor de enseñar.
• Disfrutar el hacer.
• Disposición para acompañar al otro en su proceso de conocer y ver la actividad con humildad.
• Compromiso consigo mismo y con la sociedad.
• Ayudar a los otros a conocerse así mismos.
• Desarrollar habilidades y destrezas.
• Procurar ser buen acompañante en el proceso de conocer, un verdadero coaching.
• Esforzarnos en la preparación continúa e identificar nuestras fortalezas y debilidades.
• Convencernos de que nuestros alumnos nos aportan y aprendemos de ellos, no somos protagonistas del proceso, somos una parte de la obra.
Teniendo presente lo anterior, permitirá trabajar diariamente en la consecución del disfrute de nuestra actividad, así como también siempre debe haber algo nuevo que aprender de los otros, estar abierto al saber y vivir la experiencia de ser maestro, ser maestro es una de las grandes satisfacciones, me permite sentirme jovial y dispuesta al cambio, los jóvenes son mi razón de ser y compartir con ellos es increíble es enriquecedor, hace poco que empiezo a disfrutar mi labor, fue posible cuando me di cuenta que debía ser humilde y para ello debería estar receptiva, dispuesta e interesada a lo que me aportan mis educandos.
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